Comunicate por Email

10 septiembre 2012

LEY DE TRASTORNOS ALIMENTARIOS (26396) Disposiciones de sumo interés:


ARTICULO 1º- Declarase de interés nacional la prevención y control de los trastornos alimentarios, que comprenderá la investigación de sus agentes causales, el diagnóstico y tratamiento de las enfermedades vinculadas, asistencia integral y rehabilitación, incluyendo la de sus patologías derivadas, y las medidas tendientes a evitar su propagación.

ARTICULO 2º- Entiéndase por trastornos alimentarios, a los efectos de esta ley, a la obesidad, a la bulimia y a la anorexia nerviosa, y a las demás enfermedades que la reglamentación determine, relacionadas con inadecuadas formas de ingesta alimenticia.

ARTICULO 15. - Quedan incorporadas en el Programa Médico Obligatorio (PMO), la cobertura del tratamiento integral de los trastornos alimentarios según las especificaciones que a tal efecto dicte la autoridad de aplicación.

ARTICULO 16.
- La cobertura que deberán brindar todas las obras sociales y asociaciones de obras sociales del Sistema Nacional incluidas en la Ley Nº23.660, recipiendarias del fondo de redistribución de la Ley Nº23.661, las demás obras sociales y organismos que hagan sus veces creadas o regidas por leyes nacionales, y las empresas o entidades que presten servicios de medicina prepaga, conforme a lo establecido en la Ley Nº24.754, incluirá los tratamientos médicos necesarios, incluyendo los nutricionales, psicológicos, clínicos, quirúrgicos, farmacológicos y todas las prácticas médicas necesarias para una atención multidisciplinaria e integral de las enfermedades.
Boletin Oficial: 03/09/2008

06 septiembre 2012

¿Qué papel juegan los diversos métodos de adelgazamiento en el desarrollo de un desorden alimentario?



Su importancia es crucial, ya que frecuentemente los pacientes que desarrollan un TCA vienen de una dieta extremadamente restrictiva o nutricionalmente desequilibrada. 

Evidentemente la obesidad es un problema serio que debe ser tratado. Pero las dietas son solo una herramienta para ayudar a alguien a recuperar un peso saludable o una manera de comer más satisfactoria. 

Este criterio tiene como fuerte oponente el de otros profesionales que proponen dietas excesivamente restrictivas para adelgazamientos exprés. 
También los medios de comunicación que nos ametrallan continuamente con dietas milagrosas para bajar de peso en un mínimo tiempo, muchas veces con un supuesto especialista detrás de ese anuncio publicitario. 
Y en nuestro país especialmente las propuestas “homeopáticas” y “naturales”, que prescriben preparados magistrales en base a anfetaminas o derivados de las mismas, hormona tiroidea, laxantes, diuréticos, sedantes y estimulantes; generalmente encubiertos bajo nombres de fantasía. 

Estas propuestas restrictivas, ya sea por la prescripción de anorexígenos o en base a dietas hipocalóricas extremas, están condenadas al fracaso. El “rebote” o el fracaso en la etapa de “mantenimiento”, es una consecuencia anunciada. Muchas veces ocultada o culpabilizando al paciente.

El éxito de estas propuestas se monta sobre ciertas características subjetivas de la época y de los pacientes con TCA: regirse por una lógica todo/nada y la expectativa de alcanzar los objetivos inmediatamente.

Para que cualquier tratamiento resulte exitoso es importante, en primer lugar, determinar cuál es el método más adecuado para cada paciente en particular, ya que cada uno cuenta con ventajas y desventajas.; que sea realizado por un profesional entrenado, preferentemente en el marco de un equipo interdisciplinario que brinde un tratamiento integral, que permita contemplar no solo las calorías sino el significado subjetivo del comer.